Seis pacientes del Hospital Universitario Virgen del Rocío, en Sevilla, reciben ya atención domiciliaria para su tratamiento de diálisis peritoneal. Es la primera fase de un programa de visitas a casa que pone en marcha la Unidad de Enfermedad Renal Crónica Avanzada y Diálisis Domiciliaria (Área ERCA-Diálisis), según informa el Servicio Andaluz de Salud (SAS).
Qué se revisa en cada visita
La diálisis peritoneal permite tratar la enfermedad renal en casa, lo que ayuda a compaginar el tratamiento con la vida familiar, laboral y social. Para que funcione, el domicilio tiene que reunir unas condiciones adecuadas y los procedimientos deben mantenerse bien con el tiempo.
Por eso, una enfermera y una nefróloga del programa acuden al hogar y comprueban la técnica, las condiciones de la vivienda, el almacenamiento del material y las necesidades sociales o familiares que puedan influir en el tratamiento. También resuelven dudas y refuerzan lo aprendido durante el entrenamiento.
Un complemento a la telemonitorización
Estas visitas se suman al programa de telemonitorización que ya existía para los pacientes de diálisis peritoneal domiciliaria. El objetivo es facilitar el paso al domicilio, mejorar la adaptación y reducir el estrés del paciente.
El SAS señala que la evidencia científica y las recomendaciones de la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica (SEDEN) y de la International Society for Peritoneal Dialysis (ISPD) respaldan este tipo de visitas para evaluar cómo marcha la técnica, detectar mejoras y mantener la continuidad de los cuidados.
Quién lo ha puesto en marcha
El programa ha arrancado por iniciativa del jefe de sección de la unidad, Javier Toro, y de la referente de cuidados, Mariluz Amoedo, junto con el jefe de servicio de Nefrología, José Luis Rocha. Para ello se aprovechan recursos que el hospital ya tenía, como los vehículos corporativos que se usan en otras actividades asistenciales, que se emplean en horario de tarde.
La unidad forma parte de la Unidad de Gestión Clínica de Urología-Nefrología, que dirige el doctor Rafael Medina, y atiende a una población cercana al millón y medio de habitantes de la provincia de Sevilla. El área se ha marcado como objetivo ampliar el proyecto de forma progresiva al mayor número de pacientes posible.