Los pacientes con cáncer de pulmón no microcítico avanzado con mutaciones en el gen EGFR que se tratan en el servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de Jaén contarán con una aplicación móvil durante su tratamiento. La herramienta busca facilitar el seguimiento, ofrecer información sobre autocuidado y permitir comunicar síntomas o incidencias al equipo sanitario entre una consulta y la siguiente, según informa el Servicio Andaluz de Salud (SAS).
Qué hará la aplicación
La app incluirá recordatorios de la medicación y de las próximas citas, contenidos educativos en vídeo y recomendaciones de salud. También permitirá anotar síntomas, responder a cuestionarios breves sobre el estado de salud y generar alertas para que los profesionales valoren las incidencias y, cuando corresponda, prioricen la atención.
Los contenidos se adaptarán a las fases del tratamiento, con especial atención a los primeros meses, cuando es más relevante saber prevenir, reconocer y manejar los posibles efectos adversos. El diseño incorporará elementos interactivos inspirados en los videojuegos para facilitar su uso.
A quién va dirigida
El proyecto se dirige a personas que reciben la combinación de amivantamab, administrado en el hospital por vía subcutánea, y lazertinib, de toma oral. Al combinar pautas distintas, requiere coordinar la medicación y vigilar posibles efectos adversos.
En la iniciativa participan profesionales de Oncología Médica, enfermería oncológica y farmacia hospitalaria, con el apoyo técnico para desarrollar y evaluar la herramienta. Se analizará su facilidad de uso, la aceptación entre los pacientes y la adherencia, así como la evolución de los síntomas registrados y las actuaciones derivadas de las alertas.
Qué se quiere comprobar
El oncólogo José Antonio López explica que la propuesta busca facilitar el seguimiento durante el tratamiento. «La finalidad es evaluar si esta herramienta puede contribuir a organizar el seguimiento y a identificar situaciones que precisen valoración clínica», señala. Según añade, la evaluación permitirá conocer su viabilidad e identificar aspectos que puedan necesitar mejoras.
El proyecto está financiado mediante una de las becas de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Los resultados servirán para valorar si la aplicación se incorpora al seguimiento habitual y si el proyecto puede extenderse a otros centros sanitarios.