Catorce enfermeras especializadas en Nutrición de Andalucía han elaborado un manual sobre dificultades para tragar, con participación del hospital sevillano.
FJCG
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Foto: Servicio Andaluz de Salud
Los profesionales de enfermería del Hospital Universitario de Valme, en Sevilla, han conocido el Manual de cuidados de enfermería en la disfagia orofaríngea, una publicación de la que es coautora Pilar Zarco, enfermera especializada en Nutrición del centro. La disfagia orofaríngea es la dificultad para tragar alimentos, líquidos o medicamentos, y puede afectar a la nutrición, la hidratación y la seguridad de quien la tiene.
Qué riesgos conlleva
Según el Servicio Andaluz de Salud (SAS), entre las consecuencias posibles están los atragantamientos, las complicaciones respiratorias y la desnutrición. Por eso su atención exige identificar el problema y mantener unos cuidados continuados, adaptados a cómo evoluciona cada paciente.
El manual propone una visión integral de los cuidados enfermeros, desde la detección de las primeras señales de alerta hasta el seguimiento y la prevención de complicaciones. Incluye algoritmos de actuación que orientan las decisiones clínicas y pautas ante distintas situaciones asistenciales.
Texturas, higiene oral y medicación
La publicación recoge recomendaciones prácticas sobre la adaptación de las texturas de los alimentos y la consistencia de los líquidos, la higiene oral, la administración segura de medicamentos y la vigilancia de la alimentación y la hidratación. También presta atención a perfiles que necesitan cuidados individualizados, como pacientes críticos, personas con traqueotomía y quienes tienen demencia avanzada. En este último caso, los cuidados se orientan al bienestar, la dignidad y la calidad de vida, con decisiones compartidas con la familia y los profesionales.
En su elaboración han participado 14 enfermeras especializadas en Nutrición de Andalucía. Zarco también ha participado en la coordinación del manual.
El papel de la enfermería
Zarco señala que «la enfermería desempeña un papel fundamental durante todo el proceso asistencial: el contacto continuado con los pacientes nos permite observar cómo comen y beben, identificar señales de alerta (como la tos durante las comidas, los cambios en la voz o la disminución de la ingesta) y detectar precozmente posibles dificultades».
Además de la detección inicial, estos profesionales aplican y supervisan las medidas recomendadas, educan a pacientes y cuidadores y vigilan los cambios en la evolución.
La presentación del manual se ha celebrado en el salón de actos del centro hospitalario, dentro del ciclo de sesiones semanales Compartiendo Cuidados, orientado al intercambio de conocimientos entre profesionales de enfermería.