Andalucía busca sacar hidrógeno verde de los restos agrícolas con 1,4 millones

Temas Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural

El proyecto Segalpe del Ifapa, con 1,4 millones de fondos europeos, quiere separar los gases del gas de síntesis para obtener productos de más valor.

Redacción de AndalucíaYa ·

Sala técnica con un gran depósito cilíndrico gris, tuberías negras con válvulas y un segundo depósito metálico a la derecha.
Foto: Junta de Andalucía · Portavoz
Los restos de poda, el alperujo o las cáscaras de almendra dejan de ser un residuo para convertirse en materia prima. El Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (Ifapa) trabaja en un sistema que permita aprovechar esos restos y obtener de ellos productos de mayor valor, como hidrógeno verde, CO2 de origen biogénico o gases de uso hospitalario. Es el objetivo del proyecto Segalpe, dotado con más de 1,4 millones de euros del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder). Hasta ahora, el gas de síntesis que se obtiene al gasificar biomasa agroindustrial se quemaba directamente para producir electricidad o calor. La iniciativa quiere separar sus componentes y aprovecharlos por separado.

Una planta de 10 kW para hacer las pruebas

Para ello, el Ifapa pone a disposición del proyecto una planta de gasificación mediante pirólisis de 10 kW. Con estas instalaciones se podrán hacer ensayos con distintas biomasas, como alperujo, restos de poda o cáscaras de almendra, y comprobar la eficacia, la estabilidad y la adaptación del sistema propuesto. Según la Junta de Andalucía, la explotación de la biomasa agraria tiene un gran potencial en la comunidad, pero hoy no se aprovecha del todo por las limitaciones tecnológicas. El nuevo método daría salida económica al sector al abrir oportunidades de negocio y mejorar la rentabilidad de las explotaciones agrarias y de la industria agroalimentaria. También tendría efecto en las zonas rurales, con nuevas actividades que generen empleo cualificado y ayuden a fijar población, y un valor ecológico, al convertir residuos en recursos útiles para la industria. El proyecto no parte de una tecnología cerrada. Busca una solución funcional, robusta y viable económicamente que pueda integrarse en las instalaciones agroindustriales que ya existen en la región. Para encontrarla, la Junta apuesta por la Compra Pública de Innovación (CPI), un instrumento que promueve soluciones innovadoras para necesidades que el mercado actual no cubre. El Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento de este impulso al proyecto Segalpe, que depende de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural.

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