Los probióticos alivian algo la fatiga en la esclerosis múltiple

Temas Servicio Andaluz de Salud

Una revisión de ensayos clínicos con cerca de 300 pacientes asocia los probióticos a una mejora moderada de la fatiga y el dolor, no de la discapacidad.

Redacción de AndalucíaYa ·

Tres personas de pie, con los brazos cruzados, en un laboratorio con paredes de azulejos blancos y equipos.
Foto: Servicio Andaluz de Salud
Las personas con esclerosis múltiple que tomaron probióticos tuvieron, en conjunto, una evolución algo mejor de la fatiga y del dolor que quienes recibieron un placebo. Así lo concluye una revisión de los ensayos clínicos hechos hasta la fecha en adultos con esta enfermedad, que reúne a cerca de 300 participantes y que firman investigadores de IBIMA Plataforma BIONAND y de la Universidad de Málaga (UMA), con la colaboración del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV). El trabajo, publicado en la revista Clinical Nutrition, también encontró una disminución de algunos marcadores relacionados con la inflamación. En cambio, no halló mejoras significativas en el grado de discapacidad neurológica ni en la depresión u otros indicadores de salud mental. Los autores subrayan que eso permite separar el alivio de síntomas concretos de un cambio en la propia evolución neurológica de la enfermedad.

Qué se ha revisado y qué no se puede concluir

El análisis se ha limitado a ensayos clínicos realizados en personas, con grupo control y aleatorización, y ha descartado los estudios en animales y los observacionales. Las intervenciones estudiadas fueron variadas: sobre todo preparados con cepas bacterianas de los géneros Lactobacillus y Bifidobacterium, también con levaduras y con formulaciones que incluían prebióticos, y con duraciones de tratamiento distintas entre unos ensayos y otros. Los propios autores advierten de las limitaciones. El número de ensayos es reducido, las fórmulas de probióticos no son iguales y la duración de la suplementación varía. Además, todos los estudios incluidos se hicieron en una misma región geográfica, lo que puede introducir un sesgo, porque la microbiota intestinal depende de factores como la dieta, el entorno o los hábitos de vida ligados al lugar donde se vive. Por eso piden nuevos ensayos en otras poblaciones, también en España y en otros países europeos. «Estos resultados son prometedores porque sugieren que los probióticos podrían contribuir a aliviar síntomas que afectan significativamente a la calidad de vida de las personas con esclerosis múltiple. Sin embargo, es necesario seguir investigando con ensayos clínicos más amplios y en diferentes poblaciones para confirmar sus beneficios», señalan los autores principales del estudio. Los investigadores insisten en que los probióticos deben estudiarse como una posible estrategia complementaria y no como una alternativa a los tratamientos farmacológicos que se usan hoy frente a la esclerosis múltiple. El trabajo se enmarca en la línea que estudia la relación entre la microbiota intestinal, el sistema inmunitario y el cerebro, conocida como eje intestino-cerebro. La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica degenerativa y autoinmune que afecta al sistema nervioso central y provoca síntomas muy diversos; entre ellos, la fatiga y el dolor, que pueden condicionar la autonomía y la calidad de vida de quienes conviven con ella. El estudio lo han liderado Mario Gutiérrez, del grupo de Medicina Preventiva y Salud Pública de IBIMA, y Carmen M.ª González, del grupo de Investigación Clínica en Infección VIH, Infección Endovascular y Bacteriemias, con la colaboración de Manuel Jiménez, del grupo de Investigación Cardiovascular para la Salud y del servicio de Cardiología del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, según ha comunicado el Servicio Andaluz de Salud (SAS).

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