La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Fina Martínez, explica en el Parlamento que cada proyecto de biogás se evalúa con rigor y que las instalaciones autorizadas deben someterse a un plan de seguimiento para comprobar que cumplen sus obligaciones.
Las plantas de biogás que se quieran instalar en Andalucía tendrán que pasar por una evaluación ambiental individualizada. Así lo ha explicado en el Parlamento la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Fina Martínez, quien ha señalado que los proyectos que no cumplan los requisitos exigibles no podrán obtener una autorización favorable.
Qué se analiza en cada proyecto
El promotor debe documentar las características de la instalación, las alternativas que ha estudiado y las medidas previstas para prevenir o corregir sus efectos. En los expedientes de autorización integrada se examinan el proyecto básico, el estudio de impacto ambiental y la valoración del impacto sobre la salud, además de la posible afección al patrimonio histórico, los vertidos, las emisiones atmosféricas y los olores. También se incorpora el informe base sobre contaminación del suelo cuando procede.
Los técnicos analizan toda la documentación y determinan si necesita subsanaciones, teniendo en cuenta las mejores técnicas disponibles recogidas en los documentos de referencia BREF de la Comisión Europea.
El papel del ayuntamiento
El consistorio debe informar sobre la compatibilidad del proyecto con el planeamiento urbanístico. Si acredita una incompatibilidad y el órgano ambiental recibe ese informe antes de otorgar la Autorización Ambiental Integrada, el procedimiento debe finalizar y archivarse mediante una resolución motivada, previa audiencia a las personas interesadas y al promotor.
Cuándo hace falta cada autorización
La capacidad de tratamiento y las características de cada planta determinan el instrumento de prevención ambiental aplicable, dentro del marco de la Ley 2/2026, de 12 de marzo, para la Gestión Ambiental de Andalucía. Hasta su entrada en vigor en junio de 2026 se aplicaba la Ley 7/2007, de Gestión Integrada de la Calidad Ambiental.
Con carácter general, las plantas de digestión anaerobia de residuos orgánicos necesitan una Autorización Ambiental Integrada cuando superan las 75 toneladas diarias, o las 100 toneladas cuando su única actividad es la digestión anaerobia. Por debajo de esos umbrales se someten a Autorización Ambiental Unificada Simplificada.
Alegaciones y seguimiento
Una vez comprobado que no existe a priori incompatibilidad con la normativa ambiental, se abre un periodo de información pública de, al menos, treinta días hábiles. El trámite se publica en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), en el portal de la Junta y en el tablón de anuncios o la página web municipal, para facilitar el conocimiento del proyecto y la presentación de alegaciones.
La resolución favorable establece las medidas de protección ambiental, un plan de seguimiento y vigilancia y la obligación de comunicar los datos necesarios para comprobar el cumplimiento de sus condiciones.
La consejera ha sostenido que el biogás aprovecha residuos orgánicos, en su mayoría del sector primario, para producir energía renovable, y que este tratamiento se encuadra en la economía circular y puede reducir las emisiones de metano, sin que estos beneficios justifiquen rebajar las exigencias ambientales.