El centro almeriense estudia a 74 personas con hepatitis B para detectar también el virus Delta. Dos han dado positivo en anticuerpos y en una se ha confirmado la infección activa, que ya puede recibir seguimiento especializado.
El Hospital Universitario Torrecárdenas de Almería ha analizado a 74 pacientes con infección activa por el virus de la hepatitis B para comprobar si presentan también una infección por el virus de la hepatitis D. El objetivo es mejorar el diagnóstico precoz de una coinfección que puede pasar desapercibida y que se asocia a una evolución más grave de la enfermedad hepática.
Dos positivos y una infección activa
A todos los participantes se les ha hecho una determinación de anticuerpos frente al virus de la hepatitis D. Las pruebas han dado resultado positivo en dos pacientes y han confirmado en uno de ellos la presencia de ARN del virus Delta, lo que indica que presentaba una infección activa.
Detectar esa infección activa permite incorporar al paciente al circuito asistencial del hospital, hacer un seguimiento especializado de su salud y valorar si necesita tratamiento. Según explica la hepatóloga e investigadora principal del proyecto, Marta Casado, el virus de la hepatitis D necesita la presencia del de la hepatitis B para infectar a una persona, y cuando ambos están presentes la enfermedad hepática puede evolucionar de forma más grave y aumentar el riesgo de complicaciones. Por eso considera fundamental buscar activamente esta posible coinfección.
Diagnóstico fuera del hospital
El proyecto también quiere llevar las pruebas diagnósticas fuera del entorno hospitalario para llegar a personas que encuentran dificultades para acceder al sistema sanitario. La investigadora del estudio Anny Camelo Castillo señala que uno de sus objetivos es acercar el diagnóstico directamente a la población para romper las barreras de acceso a las pruebas y a la atención sanitaria, y añade que el proceso no termina con la prueba: una parte fundamental es conseguir una vinculación efectiva con la atención especializada del hospital para hacer seguimiento y ofrecer tratamiento cuando sea necesario.
El estudio da continuidad a la línea de trabajo del hospital para acercar el diagnóstico de las hepatitis víricas a colectivos con mayor dificultad de acceso al sistema sanitario. El año pasado, el centro realizó junto a Cruz Roja en Almería otro proyecto para facilitar el diagnóstico de las hepatitis B y C entre la población que atiende la entidad, como personas migrantes residentes en asentamientos, refugiados, personas sin hogar y otras en situación de especial vulnerabilidad. En ese estudio se hicieron pruebas del virus de la hepatitis C a 553 personas; cinco presentaban una infección activa, una prevalencia cercana al 0,9 %, superior a la estimada en la población general en España, en torno al 0,14 %.
El proyecto se realiza de forma conjunta con el Hospital Universitario Poniente y Cruz Roja y cuenta con una Beca Gilead-AEHH. El Hospital Torrecárdenas depende del Servicio Andaluz de Salud (SAS), de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias.