The Andalusian Institute for Youth runs 338 workshops this year under the 'Forma Joven' programme and new actions against violence on the internet and social media, within the 2022-2026 Youth Strategic Plan.
El Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ) está desarrollando actuaciones para fomentar hábitos de vida saludable y prevenir la violencia entre la población joven. La principal es el programa 'Forma Joven', que este año cuenta con 338 talleres y la participación de 6.500 jóvenes.
Prevención de la ciberviolencia
Entre las acciones incorporadas a lo largo de este año figura un programa de prevención de la ciberviolencia, puesto en marcha en centros educativos andaluces y administraciones locales. Su objetivo es abordar las situaciones de violencia que se producen o se amplifican a través de internet, las redes sociales y otros espacios digitales.
El programa ha extendido su actividad más allá del ámbito educativo, con acciones de difusión y la participación de 17 profesionales y personal técnico de juventud. Esto permite trasladar sus contenidos y metodologías a otros espacios de intervención con la población joven.
Subvenciones y campamentos
La promoción de hábitos saludables y la prevención de la violencia se desarrollan también a través de las líneas de subvenciones del IAJ dirigidas a entidades locales y entidades de participación juvenil. Otras actividades del Instituto, como los campamentos juveniles, incorporan entre sus objetivos la convivencia, el ocio educativo, el desarrollo personal, los hábitos de vida saludables y el conocimiento del entorno.
Todas estas actuaciones se enmarcan en el eje de Fomento de Hábitos de Vida Saludable y Prevención de la Violencia del Plan Estratégico de la Juventud de Andalucía (PEJA) 2022-2026, que contempla 13 programas.
Declaraciones
La consejera de Vivienda, Juventud y Ordenación del Territorio, Rocío Díaz, ha señalado que «promover hábitos saludables entre nuestros jóvenes significa proporcionarles herramientas para cuidar de su bienestar, pero también ayudarles a prevenir situaciones de riesgo y afrontar los problemas que forman parte de su realidad cotidiana». Díaz ha añadido que «las necesidades de los jóvenes cambian, y las políticas públicas tienen que evolucionar con ellas».